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REVISTA VIRTUAL


LAS MANOS NOS DELATAN
“La ciencia se acerca a la Quirologìa”


por: Javier Di Vito


Un reciente estudio de la Universidad de Bath en el Reino Unido reveló que el tamaño de los dedos influye en la inclinación de los niños. La relación entre el anular y el índice indicaría en qué podrían destacarse.

 

El famoso psiquiatra Carl Jung escribió hace un tiempo el pròlogo de un libro llamado “Las manos de los niños” donde afirmó que “Las manos están tan íntimamente relacionadas con la psique que pueden proporcionar expresiones reveladoras del carácter humano”.  Más recientemente, hace poco menos de un año la Universidad de Bath en el Reino Unido reveló que el tamaño de los dedos influye en la inclinación de las chicos. Los datos surgieron luego de analizar a 75 alumnos con una edad promedio de 7 años. El equipo liderado por Mark Brosman les midió las proporciones de los dedos y a través de fotocopias tomadas de las palmas documentó el trabajo. El estudio reveló que los niños que tenían dedos anulares más largos que el índice tendrían más posibilidades de destacarse en matemática. Mientras que aquellos con los anulares más cortos serían buenos también, pero en el mundo de las letras. El estudio fue publicado en el British Journal of Psychology, es decir tiene rango de trabajo científico.

En Canadá, las investigaciones lideradas por el psicólogo Peter Hurd concluyeron en que si los dedos índices eran más cortos, se vislumbraba una mayor predisposición a la violencia y la agresividad. Por otro lado un doctor de apellido Scheimann consideró a las manos como una computadora viviente, con la ventaja de la mano sobre los ordenadores electrónicos de que éstos no permiten detectar factores relacionados con el inconsciente o la lìbido.

Al parecer ahora la ciencia se está acercando a la Quirologìa, ciencia que estudia a la mano como el grafólogo analiza la firma. La quirologìa moderna -lejos de las predicciones categóricas de la antigua quiromancia- estudia la relación que existe entre la forma de la mano, el tamaño de los dedos con el cerebro. Para la quirologìa las manos serían una suerte de computadora viviente donde los dedos proporcionan una visión general del carácter del individuo, la palma permitiría apreciar sus capacidades latentes y las líneas -que se formaron en las primeras seis semanas de gestación-  reflejan todo lo heredado genéticamente, el temperamento, el coeficiente intelectual y la vitalidad física heredada, es decir las líneas espejarían el potencial de energìa que legamos de nuestra línea de sangre y como si todas estas revelaciones fueran pocas, la quirologìa también examina el estado de las uñas donde obtiene un verdadero indicador del estado de salud del organismo y sus funciones.

Los alcances de la quirologìa son indispensables para la humanidad que viene. Un médico entrenado en quirologìa, por ejemplo, podría tener además de sus conocimientos académicos y paliativos, uno preventivo, ya que las uñas son realmente para la quirologìa un sistema de alarma preventiva en la salud.  Capacitar a los docentes, por ejemplo en la quirologìa permitiría a los profesores y maestros conocer las verdaderas predisposiciones de sus alumnos, así se los podría orientar mejor en su desarrollo vocacional y profesional. Los padres, también podrían orientar mejor a sus hijos conociendo las verdaderas predisposiciones naturales de sus niños.

En fin mucho se ha escrito acerca de las manos y sus caprichosas líneas y el campo de investigación científica aún está en pañales. ¡Qué irónico resultaría que la mano humana haya alojado durante años toda la información de la especie humana y no le hayamos prestado atención! No me asombra esta insensatez…porque el hombre siempre fue excéntrico, en el sentido de que ha buscado siempre todas las soluciones “afuera” en vez de empezar por conocerse a sí mismo. De hecho exploramos el espacio exterior y aún no pudimos resolver los problemas más básicos del ser humano como ser el hambre, la guerra, las pandemias y los problemas ambientales causados por supuesto por nuestra falta de conciencia global.


 
Por Javier Di Vito® Se autoriza reproducir esta nota solo citando su fuente.

 

 

 

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